Ingenio empresarial y respeto a la tradición
Esta es la historia de Iber (antes Iberpark) que nace de las dos virtudes que el título refleja. Es un relato de la evolución de una familia de comerciantes, que comenzó en septiembre de 1996, con Alejandro Domínguez. Quiso continuar la tradición de su padre y su tío, que ya marcaban el rumbo, con su tienda Los Domínguez, en la esquina de Colonia y Paraguay. Él comenzó con un kiosco ventana, dentro de un parking, en Constituyente y Guayabos. Lo hizo crecer y en 1999 lo transformó en una tienda de conveniencia, abierta las 24hs. Un modelo que, al tiempo comenzó a mostrar sus límites, por la regulación de la venta de bebidas alcohólicas. A partir de 2004, comenzó el desarrollo de la cadena abriendo nuevos locales, con el foco puesto en la calidad de la propuesta

Más proveedores y más locales
El verdadero salto de Iber, ocurrió con el auge de las bodegas boutique en Uruguay. La tienda empezó a especializarse en esos vinos finos, llegando a ofrecer las etiquetas de más de 50 bodegas nacionales, algo muy novedoso para el momento. Con este nuevo modelo, el negocio inició su expansión por los centros comerciales. Primero fue en el Costa Urbana Shopping en Canelones, al que le siguieron locales en Tres Cruces, Portones, Punta Carretas, Mercado Agrícola, Las Piedras y Punta del Este, entre otros.
El exterior también existe
En 2011, la empresa dio otro paso estratégico al importar de España el primer vino internacional de su catálogo. A partir de allí, se consolidaron como importadores. Hoy en día, casi el total de los vinos extranjeros, son importados directamente por ellos de forma exclusiva. Días pasados se realizó la conmemoración de los 30 años en el Hotel Cottage de Carrasco, con una fiesta a la que estuvimos todos los que participamos en el sector.
En la ocasión nos entregaron el catálogo 2026, de 100 páginas, con notas de algunas de las bodegas representadas. Además, de distintas regiones del vino del mundo, así como recetas y consejos de acompañamientos. Una muy merecida celebración, que supimos disfrutar con muchos amigos del vino.
Tres décadas sirviendo y brindando
En definitiva, fue el broche de oro, para una historia de ingenio, audacia y, sobre todo, un gran respeto por la tradición. Iber celebra sus 30 años consolidado como un referente en nuestro mercado y nos recuerda, que el buen comercio al igual que el buen vino, mejora con el tiempo.
EDUARDO LANZA
Ingeniero Químico y experto en vinos. Su pasión lo ha llevado a visitar terruños, descubrir cepas y probar las más variadas etiquetas. Comparte su saber y anécdotas de una forma atractiva desde hace más de 20 años. Escribe y enseña con el mismo placer que degusta un vino. Nos lo cuenta en un contexto histórico y cultural, y eso también lo hace diferente.