
Seleccionado en Londres
Decanter Magazine, la prestigiosa revista británica especializada en vinos, dedicó su edición de octubre a Sudamérica. Una nota central destaca 9 vinos icónicos del Cono Sur y el Suelo Invertido Tannat de Familia Deicas, figura como el único uruguayo junto a chilenos y argentinos
Decanter Magazine, la prestigiosa revista británica especializada en vinos, dedicó su edición de octubre a Sudamérica. Para preparar este décimo número del año, el consejo editorial repartió las tareas entre sus periodistas y a Alistair Cooper* le tocó reseñar algunos vinos. Los eligió y los bautizó como “icónicos”, encarando esta categoría desde una mirada no tradicional. Entre ellos, el Suelo Invertido Tannat de Famillia Deicas figuró como el único uruguayo de los 9 seleccionados. Este punto de vista tan particular lo obligó a explicar su enfoque y el concepto que usó para seleccionarlos.
Los vinos icónicos
“En general a un vino se le llama icónico porque su pedigrí, su precio y su fama, así lo proclaman. En cambio en esta nota uso el término ícono de forma más amplia y focalizo en vinos pioneros e innovadores. Porque se trata de vinos nuevos los que quise reseñar, de los cuales sólo hay disponibles un par de añadas. Claramente estos 9 vinos no han sido elaborados con la intención de ser icónicos o emblemáticos, para la empresa que los ha generado. Son vinos que con el tiempo tal vez se suban a esa prestigiosa categoría. Pero sólo con el transcurso de los años se podrá apreciar el impacto que han tenido. Por supuesto que esta selección es subjetiva y sólo el tiempo permitirá ver si fue acertada”.
El suelo importa y da carácter
En este Suelo Invertido Tannat la innovación y la búsqueda de nuevas estrategias productivas son la clave para ser distinguido y Santiago Deicas las sabe explicar: “En un sector de nuestros viñedos, concretamente en el predio Domaine Castelar y a poca distancia de Progreso, encontramos una parcela muy particular: fértil en la superficie y con un subsuelo calcáreo muy concentrado. En 2004 nos preguntamos qué pasaría si fuera a la inversa, esta disposición del suelo dada por la naturaleza. Cómo nos interesa experimentar para conocer más el comportamiento de nuestras plantas, pusimos manos a la obra y excavando cuidadosamente, quitamos la capa fértil superficial, la pusimos a un lado. Después quitamos la calcárea y con mucho cuidado también, la colocamos en otro lugar. Luego rellenamos las zanjas con la tierra fértil abajo y encima la calcárea. En esas condiciones extremas el sistema radicular de cada planta va creciendo y se profundiza. En su camino hacia abajo absorbe los nutrientes que encuentra – minerales en gran proporción – antes de llegar a la tierra fértil, que fue enterrada a mayor profundidad. Luego, a medida que las vides se desarrollaban y ganaban en madurez, la evaluación se enfocó hacia el vino que cada año obteníamos de esa parcela. Con sorpresa comprobamos que era diferente a nuestros otros Tannat y se revelaba más expresivo, vibrante, con mucha energía y fineza. Con increíbles notas de membrillo y otras muy sutiles de pomelo y mango, inusuales un vino tinto”.
Para finalizar su nota y a modo de despedida, Alistair Cooper resume: “De esta manera, con una mejor comprensión de las tendencias globales y un mayor deseo de posicionarse, los jóvenes enólogos sudamericanos ya producen muchos vinos de gran categoría. Las constantes innovaciones y los muchos experimentos que vienen desarrollando las nuevas generaciones, impulsan con decisión estos cambios tan positivos”.
CATADORES
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